El principio de la inteligencia colectiva se basa en la idea de que un grupo de individuos trabajando juntos puede lograr resultados más allá de las capacidades individuales de cada uno de ellos. Este principio se aplica a los enjambres, que son grupos de animales, como abejas o hormigas, que trabajan juntos de manera coordinada para alcanzar objetivos comunes.
Los enjambres funcionan gracias a la comunicación entre sus miembros y a la capacidad de cada uno de ellos para realizar tareas específicas que contribuyen al éxito del grupo en su conjunto. En lugar de depender de un líder centralizado, los enjambres funcionan con sistemas de retroalimentación y autoorganización que les permiten adaptarse a diferentes situaciones.
Este principio de inteligencia colectiva se aplica en SWARMY al ayudar a las empresas a optimizar sus procesos y a tomar decisiones más efectivas, aprovechando la capacidad de sus equipos y de su conocimiento colectivo. Al igual que los enjambres, los equipos de trabajo pueden lograr mejores resultados cuando se comunican y colaboran de manera efectiva, y SWARMY busca fomentar esta colaboración a través de sus servicios de consultoría y tecnología.